jueves, 8 de noviembre de 2007

los pioneros

El movimiento que ha generado la Vuelta a Colombia en Bicicleta jamás fue sospechado por aquellos primeros escarabajos que dieron fortaleza a las sucesivas generaciones de jóvenes que aspiraban a emular a sus antecesores, sin soñar más allá que coronarse campeón de una Vuelta a Colombia.
Los que si debieron imaginar los éxitos que brindaría una competencia de esas magnitudes fueron los promotores entre ellos Donald W. Raskin que generó un movimiento en torno a su idea de hacer la primera vuelta en bicicleta del país, en el año de 1951.
cinco títulos y en 1953 impuso una marca que aún hoy es difícil de superar: ganó ocho de las 15 etapas del recorrido y dejó sembrada la semilla del favoritismo de la gente por los corredores de estirpe antioqueña, hombres corajudos y de mucho temple.
Gracias a Hoyos, los recibimientos en los pueblos y las grandes ciudades hicieron presagiar lo que podría llegar a ser la vuelta, un espectáculo del que participarían no sólo alcaldes y reinas de belleza, sino presidentes y altos mandos militares.
Se registra así la apertura de la vuelta en 1954 por
Rojas Pinilla, quien acompañado por su esposa y su hija, se encargó de dar la partida a los 46 participantes.
Por entonces Hoyos corría ya por las Fuerzas Armadas, pues en ese momento prestaba el servicio militar y de allí que el apoyo del Ejército Nacional en la parte logística, hizo que la competencia se convirtiera en un motivador social.
En 1956, al tiempo que Hoyos conseguía su cuarta victoria, la vuelta se descentralizó al realizar su partida desde la ciudad de Bucaramanga, dando la largada la reina nacional de la belleza, Esperanza Gallón.
En su paso por la población de Melgar, el presidente Rojas Pinilla recibió en su casa de campo a los protagonistas de la vuelta, acompañado de la reina del deporte del Tolima, Yolanda Díaz.
Por entonces la televisión era un artículo más que de lujo, era un objeto curioso, sin embargo comenzaba a tener la importancia que llevaría a su desarrollo actual.
Con la implantación del mal llamado Frente Nacional, luego de la caída de Rojas Pinilla, la tradición de abrir la máxima prueba ciclística por el presidente siguió siendo un acto digno . Entonces Alberto Lleras Camargo se encargó de largar la prueba en su IX versión desde el Palacio de San Carlos, vuelta que ganaría el
pereirano Rubén Darío Gómez, relegando a los antioqueños a los puestos secundarios.
Gómez fue conocido como "el tigrillo de Pereira", participó en 13 vueltas y se retiró en 1971 para luego ser el entrenador de uno de los más grandes ciclistas colombianos:
Luis Herrera.
Participaron además en aquel proyecto Efraín Forero, Guillermo Pignalosa, Mario Martínez y Jorge Buitrago, quienes lograron vincular a la empresa privada, pues sin el apoyo de unos patrocinadores hubiese sido sencillamente imposible su desarrollo.
Se sumaron
El Tiempo, Avianca, Bavaria, Avisos Zeón y la Flota Mercante Grancolombiana.
Los 1.157 kilómetros del trayecto de la primera edición fueron recorridos por el "Zipa" Forero en 45 horas y 23 minutos, quien aventajó a Roberto Cano que llegó segundo luego de dos horas.
Por aquellas épocas los ciclistas corrieron más por el reto personal que por los premios ofrecidos que no compensaban el esfuerzo y la inversión que debían hacer y esa fue una constante en esta primera década en que la prueba se consolidaría y alcanzaría renombre que la llevó a ser la prueba por excelencia en el deporte colombiano, que le brindó satisfacciones y alegrías.
El "Zipa" había sido quedado como el primer campeón, pero fue Ramón Hoyos el primero en convertirse en ídolo. El dominio absoluto que ejerció por aquella época lo encumbró a la cima de los venerados y los grandes de la historia del ciclismo nacional.
Consiguió

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